Saltar al contenido

Tatuarse en el embarazo o la lactancia: qué dicen las fuentes

Mujer embarazada sosteniendo su vientre, de pie al aire libre
Foto: Juanedc · CC BY 2.0 · Wikimedia Commons

La respuesta corta

No hay evidencia de que el pigmento del tatuaje dañe al feto o pase a la leche materna, pero sí hay más riesgo si el estudio no es higiénico; por eso la mayoría de las guías recomienda esperar, aunque ninguna lo prohíbe de forma tajante.

Depende: No está prohibido por ninguna autoridad sanitaria, pero casi todas aconsejan esperar: no está probado que la tinta sea el problema, sino la falta de datos y el riesgo de infección si el estudio no es impecable.

Fuente principal: e-lactancia (4 fuentes) Revisado el · Cómo verificamos

Lo que sí está medido: el riesgo es de infección, no de tinta

El argumento de salud contra tatuarse embarazada casi nunca es sobre el pigmento: es sobre la piel abierta. Tatuarse implica miles de pinchazos que atraviesan la barrera de la piel, y eso siempre conlleva algún riesgo de infección bacteriana o de virus transmitidos por sangre, como la hepatitis B, la hepatitis C o el VIH, si el instrumental no está bien esterilizado [2].

Lo que la evidencia matiza es dónde está ese riesgo. Una revisión crítica de 2012 sobre hepatitis C y tatuaje, publicada en Clinical Infectious Diseases, no encontró evidencia firme de que tatuarse en un estudio profesional con buena práctica aumente el riesgo de contagio; el riesgo que sí aparece con claridad en los estudios es el de tatuarse en la cárcel o que te tatúe un amigo, fuera de un entorno regulado [2]. Dicho de otro modo: la higiene del lugar pesa mucho más que el hecho de estar o no embarazada. El embarazo no vuelve más riesgosa una aguja limpia; sí hace que cualquier infección, si ocurre, sea más delicada de tratar porque hay que elegir medicación compatible.

Lo que no está medido: qué pasa con el pigmento

Acá es donde hay que ser honestos con el vacío de datos. e-lactancia, el proyecto de la asociación española APILAM dedicado a revisar la seguridad de productos y procedimientos durante la lactancia, clasifica el tatuaje como “bastante seguro” durante la lactancia, de “compatibilidad probable”, y aclara algo clave: no hay complicaciones publicadas en bebés de madres que se tatuaron durante el embarazo o la lactancia, pero eso no es lo mismo que un estudio que lo haya buscado y no lo haya encontrado [1]. Simplemente nadie hizo ese estudio todavía. Por esa falta de datos, y no por una prueba de daño, varios autores prefieren recomendar esperar.

La revisión de complicaciones médicas del tatuaje de 2016, que cubre infecciones, reacciones alérgicas y fenómenos inflamatorios retardados, tampoco tiene una sección específica sobre embarazo: describe lo que puede salir mal en cualquier persona, y esa es justamente la base para pensar el riesgo en el embarazo, a falta de datos propios [3].

En la práctica

Tres cosas inclinan la balanza hacia “mejor esperar”, aunque ninguna sea una prohibición:

  • Los bancos de sangre y de leche rechazan donaciones durante varios meses después de un tatuaje nuevo, como medida de precaución general por el período ventana de infecciones transmitidas por sangre; es la misma lógica prudente que lleva a muchos profesionales a aconsejar esperar en el embarazo.
  • La piel cambia con las hormonas: se estira, puede pigmentarse distinto (como el melasma) y cicatriza de forma menos predecible, lo que puede afectar cómo se asienta un tatuaje nuevo, sobre todo en zonas como el abdomen.
  • Si algo sale mal, se complica el tratamiento: una infección o una reacción alérgica durante el embarazo o la lactancia limita qué medicamentos se pueden usar, mientras que fuera de esos meses el tratamiento es más simple.
Qué tan grande es cada motivo de cautela
  1. Infección en un estudio profesional e higiénico Sin evidencia de mayor riesgo que fuera del embarazo
  2. Infección en un entorno no regulado (casero, improvisado) Riesgo significativo, y más delicado de tratar en el embarazo
  3. Pigmento llegando al feto o a la leche Sin casos documentados, pero tampoco estudios que lo descarten
  4. Cambios en la piel que afecten el resultado Estiramiento, manchas hormonales, cicatrización distinta

Fuente: Valoración propia de cuerpoyarte.com a partir de e-lactancia (APILAM), Tohme & Holmberg (2012) e Islam et al. (2016); no es una escala publicada por ninguna fuente.

Qué dice cada fuente consultada
FuenteQué estudiaQué dice sobre embarazo o lactancia
e-lactancia (APILAM)Compatibilidad de productos y procedimientos con la lactancia“Bastante seguro”; sin complicaciones publicadas en lactantes, pero recomienda esperar si se puede
Tohme & Holmberg, 2012Hepatitis C y tatuaje en generalSin evidencia firme de más riesgo en estudios profesionales; riesgo real en entornos no regulados
Islam et al., 2016Complicaciones médicas del tatuaje en generalNo aborda el embarazo en particular; describe los riesgos generales que aplicarían igual

Fuente: e-lactancia; Tohme & Holmberg (2012); Islam et al. (2016)

Cómo lo sabemos

No existe, hasta donde pudimos encontrar, un ensayo clínico ni un estudio de cohorte que haya seguido a embarazadas que se tatuaron para medir resultados en el embarazo o en el bebé: construir ese estudio sería además éticamente complicado. Lo que sí existe es, por un lado, la base de datos e-lactancia, mantenida por la asociación española APILAM y avalada por la Academy of Breastfeeding Medicine, que revisa productos y procedimientos uno por uno a partir de la evidencia disponible y es explícita cuando esa evidencia no existe; y por otro, la literatura general sobre riesgos del tatuaje (infección, hepatitis C, reacciones alérgicas), que no fue pensada para el embarazo pero es la mejor aproximación disponible. Cruzamos ambas para separar lo que está medido (el riesgo de infección y de qué depende) de lo que no lo está (qué le pasa al pigmento en un cuerpo gestante o lactante). Donde no hay dato, lo decimos en vez de inventar un número o una prohibición que ninguna fuente respalda.

Lo que se suele decir mal

“Tatuarte en el embarazo le hace daño al bebé por la tinta.” No hay ningún estudio que lo haya demostrado, y tampoco hay uno que lo haya descartado del todo: es un vacío de información, no una prueba en un sentido o en el otro [1]. “Es ilegal tatuar a una embarazada.” En la mayoría de los países no existe esa prohibición; es una política propia de cada estudio, no una ley.

Cuándo consultar a un médico

Si estás embarazada o en lactancia y ya te tatuaste, presta atención a las mismas señales de alerta que aplican a cualquier tatuaje nuevo, y consulta antes a tu obstetra si tienes dudas sobre el momento o la zona [4]:

  • Enrojecimiento que se oscurece o se extiende en vez de ir bajando.
  • Dolor que sigue o empeora en lugar de ceder con los días.
  • Pus, mal olor o fiebre.
  • Cualquier malestar que te preocupe y no mejore en un par de días: en el embarazo, mejor consultar antes que esperar.

Otras preguntas

¿La tinta del tatuaje puede llegar al feto?

No hay estudios que lo midan. e-lactancia señala que no hay datos publicados sobre pigmento pasando al feto o a la leche, y que no se han reportado complicaciones en bebés por tatuajes hechos en el embarazo o la lactancia; eso no es lo mismo que una garantía, es una falta de investigación.

¿Por qué muchos estudios de tatuaje se niegan a tatuar a una persona embarazada?

Más que por la tinta, por prudencia ante la falta de datos y porque, si algo sale mal (una infección, una reacción), el tratamiento se complica al tener que ser compatible con el embarazo. Es una decisión de cada estudio, no una prohibición legal en la mayoría de los países.

¿Es distinto el riesgo si ya tengo tatuajes de antes de embarazarme?

No: un tatuaje ya curado no representa ningún riesgo adicional durante el embarazo o la lactancia. La duda es solo sobre hacerse uno nuevo durante esos meses.

¿Puedo amamantar con un tatuaje recién hecho?

Sí, salvo que el tatuaje esté sobre el pecho o cerca del pezón. e-lactancia recomienda evitar tatuar directamente la zona del pezón por el riesgo de que el bebé absorba pigmento o irrite una piel que todavía está curando.

Fuentes

  1. Tatuaje (Tattoo) — Base de datos de lactancia materna y medicamentos . e-lactancia, APILAM (Asociación para la Promoción e Investigación científica y Cultural de la Lactancia Materna). primaria Clasifica el tatuaje durante la lactancia como 'bastante seguro', de 'compatibilidad probable'. Aclara que no se han publicado complicaciones en lactantes por tatuajes hechos durante la lactancia, pero que algunos autores igual aconsejan esperar a terminarla; pide un taller profesional con buen control higiénico-sanitario y no tatuar directamente el pezón.
  2. Tohme RA, Holmberg SD. Transmission of Hepatitis C Virus Infection Through Tattooing and Piercing: A Critical Review . Clinical Infectious Diseases (2012). primaria Revisión crítica de estudios de hepatitis C y tatuaje: no hay evidencia firme de mayor riesgo cuando el tatuaje se hace en un estudio profesional; el riesgo significativo (razón de momios ajustada 2,0-3,6) aparece en cárceles o con tatuajes hechos por amigos, fuera de un entorno regulado.
  3. Islam PS, Chang C, Selmi C, Generali E, Huntley A, Teuber SS, Gershwin ME. Medical Complications of Tattoos: A Comprehensive Review . Clinical Reviews in Allergy & Immunology (2016). primaria Revisión de complicaciones médicas del tatuaje: la inflamación local aguda es la complicación más común; también describe infecciones y reacciones alérgicas o inmunes retardadas, sin datos específicos sobre embarazo.
  4. Tattoos: 7 unexpected skin reactions and what to do about them . American Academy of Dermatology (AAD). primaria Señales de infección o alergia que requieren consultar a un médico, válidas para cualquier persona que se tatúe.

Publicado el 1 de octubre de 2026. Revisado contra las fuentes el . ¿Ves un error? Avísanos.

Para seguir mirando

Cuidado y curación

¿Cómo saber si un tatuaje está infectado? Señales y qué es normal

Un tatuaje infectado empeora en vez de mejorar: el enrojecimiento se oscurece o se extiende, el dolor sigue o aumenta, aparece pus, llagas abiertas, bultos rojos que pican o fiebre con escalofríos. Ante cualquiera de esas señales, la AAD indica ver a un médico de inmediato.

Cuidado y curación Depende

¿Puedo donar sangre si tengo tatuajes? Plazos por país

Sí: tener tatuajes no te impide donar sangre; solo hay que esperar un tiempo desde el último, que va de 0 a 12 meses según el país. La OMS recomienda 12 meses si no se puede asegurar que fue estéril; España pide 6 (4 con prueba NAT) y Estados Unidos, 3 o ninguno.

Cuidado y curación

Cómo cuidar un tatuaje nuevo: los pasos del primer mes

Se lava dos veces al día con agua tibia y jabón suave, se seca a toques y se humecta con una capa fina; no se rasca, no se expone al sol y no se sumerge en agua hasta que cure, unas 2 a 3 semanas.

Precio y tatuador

Tatuarse en casa: riesgos reales, según la FDA y el CDC

Según la FDA, el equipo o las agujas no estériles pueden transmitir VIH, hepatitis y estafilococo, y el CDC confirma que un tatuaje hecho por alguien sin entrenamiento puede transmitir patógenos de la sangre aunque parezca un procedimiento simple.