Saltar al contenido

¿Por qué queda una mancha blanca al borrar un tatuaje con láser?

Dermatólogo aplicando láser Q-switched sobre un tatuaje durante una sesión de eliminación
Foto: [<a href="https://www.amaskincare.com/about/alice-pien-md-medical-director/">Alice Pien, MD</a>] · CC BY-SA 4.0 · Wikimedia Commons

La respuesta corta

La hipopigmentación (manchas blancas) es un efecto conocido del láser para borrar tatuajes: aparece como manchas claras en el punto tratado semanas después de una sesión, y aunque puede durar meses, rara vez es permanente, según un caso documentado en la revista Journal of Cutaneous and Aesthetic Surgery.

Fuente principal: Mysore et al., Journal of Cutaneous and Aesthetic Surgery (2012) (2 fuentes) Revisado el · Cómo verificamos

No es un mito de foro de tatuajes: borrar un tatuaje con láser puede, en algunos casos, dejar una marca nueva en lugar de piel lisa sin tinta. Esa marca no es tinta residual ni una cicatriz en el sentido clásico: es piel que perdió parte de su propio pigmento porque el láser, además de romper la tinta, dañó algo de la melanina de alrededor.

Por qué el láser también afecta a la piel

El láser que se usa para eliminar tatuajes, como el Nd:YAG Q-switched de 1064 nm, funciona por fototermólisis selectiva: dispara pulsos ultracortos de alta energía que buscan un blanco (un “cromóforo”) que absorba esa longitud de onda y lo rompan en fragmentos más pequeños, para que el cuerpo los elimine con el tiempo. El problema es que la tinta del tatuaje no es el único cromóforo posible: la melanina de la piel absorbe luz en un rango de longitudes de onda parecido [1]. Cuando el láser daña en exceso los melanocitos —las células que producen melanina— en la zona tratada, el resultado es una mancha más clara que la piel de alrededor: eso es la hipopigmentación.

Lo que distingue la hipopigmentación de una cicatriz
HipopigmentaciónPérdida de melaninaPiel lisa, más claraCicatrizCambia la texturaRelieve o elasticidad distinta

Dos efectos distintos que puede dejar el láser en la piel tratada. Fuente: Mysore, Anitha y Hosthota (2012), Journal of Cutaneous and Aesthetic Surgery.

Un caso real, con tiempos concretos

Un caso documentado en 2012 en la Journal of Cutaneous and Aesthetic Surgery sigue a un hombre de 29 años, piel Fitzpatrick tipo V, con un tatuaje negro de 6 meses en el dorso de la mano. Lo trataron con láser Nd:YAG Q-switched de 1064 nm, con la fluencia subiendo de 3J a 8J a lo largo de las sesiones mensuales. El tatuaje aclaró un 85%, pero cuatro semanas después de la sexta sesión aparecieron manchas blancas que coincidían con el tamaño y la forma del punto del láser [1]. El reporte describe el mecanismo con precisión: “hypopigmentation occur as small white macules matching the laser spot size and shape, within weeks of treatment. These may last for few months and may rarely become permanent” [1]. En ese caso, el paciente se trató con fototerapia UVB dirigida dos veces por semana y empezó a recuperar el color después de solo dos sesiones.

Hipopigmentación por láser: lo que dice la evidencia
PreguntaRespuesta
¿Cuándo aparece?Semanas después de una sesión (en el caso documentado, 4 semanas)
¿De qué depende el riesgo?De la cantidad de sesiones y de la fluencia (energía) usada
¿Es más común en algún tipo de piel?Sí, en piel con más melanina
¿Es permanente?Casi nunca: suele mejorar en meses, rara vez queda para siempre

Fuente: Mysore, Anitha y Hosthota (2012); American Academy of Dermatology

La propia revisión del caso explica por qué el daño suele revertirse: a nivel histológico, lo que se ve es una disminución marcada de la melanina, con una reducción solo leve de los melanocitos que la producen. Es decir, las células que fabrican el pigmento en general no mueren del todo, solo producen menos color por un tiempo, lo que explica por qué la piel suele recuperar su tono con el paso de los meses.

Cómo lo sabemos

La descripción del mecanismo y del caso clínico sale de un reporte publicado en 2012 en la Journal of Cutaneous and Aesthetic Surgery, una revista con revisión por pares, escrito por dermatólogos de un centro especializado en Bangalore (India) que atendieron directamente al paciente. Es un caso único, no un estudio con muchos pacientes, así que los tiempos exactos (cuatro semanas, seis sesiones) corresponden a esa persona en particular y no son una regla fija para todo el mundo; lo que sí es generalizable, porque lo explica el propio mecanismo físico del láser, es que el riesgo crece con más sesiones y más energía, y que el daño suele ser temporal porque afecta más a la producción de melanina que a las células que la fabrican. El dato de que las manchas pueden tardar meses en resolverse —y rara vez quedan para siempre— también aparece confirmado, de forma más general y sin un caso puntual, en la página pública de la Academia Americana de Dermatología sobre eliminación de tatuajes con láser, que además aclara que los efectos más serios (cicatrices, quemaduras) son mucho menos probables cuando el procedimiento lo hace un profesional con formación específica en láser, y no un centro de estética sin ese entrenamiento.

Cuándo consultar a un médico

La hipopigmentación leve, sin otros síntomas, no suele ser una urgencia: el propio caso documentado mejoró con un tratamiento ambulatorio sencillo. Pero conviene consultar a un médico (idealmente el mismo profesional que hizo el tratamiento, o un dermatólogo) si aparece cualquiera de estas señales:

  • La mancha clara no mejora nada después de varios meses, o parece hacerse más grande con el tiempo.
  • Junto con el cambio de color hay dolor que aumenta, hinchazón marcada, pus o fiebre: señales de infección, no de hipopigmentación simple.
  • Aparecen ampollas grandes, costras que no cicatrizan o cambios de textura (piel más dura, brillante o con relieve).
  • La zona tratada no se parece en nada a lo que el profesional te explicó antes de empezar las sesiones: en piel con más melanina, la variabilidad de respuesta es mayor, y no conviene asumir que “ya se va a arreglar solo” sin que alguien con formación médica lo evalúe.

Otras preguntas

¿La mancha blanca por láser es lo mismo que una cicatriz?

No. La hipopigmentación es una pérdida o disminución de la melanina en la piel tratada, sin cambio de textura; una cicatriz, en cambio, sí cambia el relieve o la elasticidad de la piel. Pueden darse juntas, pero son efectos distintos.

¿Por qué pasa esto si el láser apunta a la tinta, no a la piel?

Porque el láser no distingue perfectamente entre la tinta y la melanina de la piel: ambas absorben luz en rangos de longitud de onda parecidos, así que parte de la energía puede dañar también los melanocitos (las células que producen el pigmento de la piel) en la zona tratada.

¿Qué aumenta el riesgo de que aparezca?

Según el caso publicado en la Journal of Cutaneous and Aesthetic Surgery, el riesgo es directamente proporcional a la cantidad de sesiones recibidas y a la fluencia (energía) usada en cada una; también es más frecuente en piel con más melanina.

¿Hay tratamiento para la mancha blanca?

Sí, en algunos casos: el caso documentado se recuperó con fototerapia UVB dirigida dos veces por semana, con mejoría visible después de solo dos sesiones. También se reportaron otras opciones como PUVA, láser excimer y resurfacing fraccionado, aunque no siempre funcionan igual en cada persona.

Fuentes

  1. Mysore V, Anitha B, Hosthota A. Successful Treatment of Laser Induced Hypopigmentation with Narrowband Ultraviolet B Targeted Phototherapy . Journal of Cutaneous and Aesthetic Surgery (2012). primaria Caso real: hombre de 29 años, piel Fitzpatrick V, tatuaje negro tratado con Nd:YAG Q-switched 1064 nm; depigmentación 4 semanas después de la 6ª sesión; "hypopigmentation occur as small white macules matching the laser spot size and shape, within weeks of treatment. These may last for few months and may rarely become permanent"; "the risk of hypopigmentation appears to be directly proportional to the number of treatment sessions and fluence".
  2. Laser tattoo removal . American Academy of Dermatology (AAD). primaria "Some people develop light or dark spots on their skin. These spots tend to disappear within 6 to 12 months"; otros efectos (cicatrices, quemaduras, cambios de textura) son más frecuentes cuando el procedimiento lo hace alguien sin formación médica en láser.

Publicado el 26 de octubre de 2026. Revisado contra las fuentes el . ¿Ves un error? Avísanos.

Para seguir mirando

Láser y cover-up

¿Cómo se borra un tatuaje con láser?

El láser dispara pulsos de luz muy cortos que rompen los pigmentos de la tinta en partículas diminutas; es tu propio sistema inmunitario, no el láser, el que las elimina después, en varias sesiones.

Láser y cover-up

Cuidados después de una sesión de láser

Durante las primeras 48-72 horas lava la zona dos veces al día con agua y jabón suave y aplica vaselina; no revientes ampollas ni te saques costras, y evita el sol directo sobre la piel tratada durante varias semanas.

Láser y cover-up

¿Qué pasa si dejás a mitad de camino las sesiones de láser?

Según la AAD, abandonar el tratamiento antes de ver el resultado óptimo es frecuente: cada sesión retira más tinta, así que detenerse a mitad de camino deja el tatuaje aclarado solo en parte y de forma dispareja entre colores, sin que lo ya logrado se pierda.

Láser y cover-up

¿Borrar un tatuaje con láser deja cicatriz?

Es poco frecuente: un estudio de 1.041 pacientes con al menos 5 sesiones de láser Q-switched encontró cicatriz hipertrófica en apenas el 0,28 % de los casos y ningún queloide. Aun así, la FDA incluye la cicatriz entre los riesgos posibles de cualquier sesión, sobre todo si no la hace un profesional.